La ayuda en el barrio circula por tres vías concretas: los referentes por manzana, el tablero de avisos y las reuniones abiertas. Si tenés una duda sobre una actividad, querés ofrecer una mano o traés una propuesta nueva, cualquiera de esos puntos sirve como puerta de entrada. No hay ventanilla única ni turnos: se resuelve hablando con quien está cerca.
Los referentes por manzana son vecinos que ya participan y conocen el recorrido de cada espacio. El tablero de avisos concentra objetos perdidos, servicios que ofrecen vecinos y trueques, además de las convocatorias. Las asambleas se avisan con al menos una semana de anticipación y el orden del día se publica antes, así llegás sabiendo qué se va a tratar.
Si tu consulta es sobre una actividad puntual, conviene empezar por el referente de tu manzana o dejar el aviso en el tablero. Para temas generales del espacio comunitario, la reunión abierta es el lugar donde se deciden y se registran los acuerdos.