No hace falta que tengas todo resuelto. Escribinos si querés anotarte en una actividad, ofrecer una mano en la huerta o en la feria, proponer un taller nuevo o pedir el acta de la última asamblea. También sirve si tenés una duda sobre cómo se toman las decisiones o si querés saber quién es el referente de tu manzana.
Podés escribirnos por correo o llamar por teléfono. Si preferís pasar por la oficina, avisanos antes para coordinar.
La misión de Manor Road UC no vive en un cartel: vive en la huerta que se trabaja por turnos durante todo el año, en el cuaderno donde cada grupo anota lo que sembró y cosechó, y en las asambleas que se convocan con una semana de anticipación para que nadie llegue sin saber de qué se va a hablar. Las decisiones se toman entre quienes están presentes y quedan por escrito en acta. Nadie coordina desde afuera; el barrio se organiza con las manos que aparecen cada semana.
Cómo se sostiene la agenda vecinal
Manor Road UC existe para que vecinos y vecinas de Manor Road y alrededores organicen su propia agenda. No hay una oficina que decida por el barrio: hay asambleas, actas y tareas que se reparten entre quienes quieren poner el hombro. La misión es simple de decir y trabajosa de sostener: mantener un espacio comunitario abierto, donde cada actividad dependa de la participación real y no de una estructura que nadie ve.
Convocatoria
El orden del día se publica en el tablero de avisos antes de la reunión, para que nadie llegue sin saber qué se va a tratar. Los temas de mantenimiento del barrio, las actividades en curso y las propuestas nuevas se discuten en el mismo espacio. Cada punto se vota y el acuerdo queda registrado en acta, que después se comparte para consulta. El seguimiento de lo acordado se revisa al inicio de la asamblea siguiente, sin excepciones.
Terreno común
El terreno comunitario se organiza por turnos que rotan durante todo el año, con registro en un cuaderno común donde queda anotado lo sembrado y lo cosechado. Los vecinos con más recorrido acompañan a quienes recién empiezan, así que no hace falta experiencia previa para sumarse. La huerta no depende de una sola persona: depende de que cada grupo cumpla su turno y deje el registro al día.
Plaza central
Los sábados por la mañana la plaza central se llena de puestos de vecinos y productores de la zona. La asignación de lugares se define por sorteo entre quienes se anotan en la reunión previa, para que no siempre caiga en los mismos. La oferta cambia con la estación y con lo que cada uno trae. La feria también funciona como punto de encuentro para dejar y retirar encargos entre vecinos.
Taller comunitario
Carpintería básica, costura, reparaciones domésticas y electricidad elemental se organizan por trimestre en el taller comunitario. Los dictan vecinos con experiencia en cada rubro y se sostienen con aportes voluntarios de materiales. Los cupos son limitados y se asignan por orden de anotación en la lista que se publica en el tablero. La idea no es formar especialistas, sino que cada uno pueda resolver cosas concretas en su casa.
Sin liga ni inscripción
No hay liga, no hay inscripción fija y no hay obligación de continuidad. Los partidos y las caminatas se coordinan entre quienes quieren jugar o salir a caminar, y se avisan en el tablero de avisos. Los horarios se ajustan según la época del año y el clima. Cualquiera puede sumarse a un encuentro suelto sin comprometerse a nada más.
Lectura compartida
En el salón comunitario, los jueves por la tarde, se conversa sobre el libro del ciclo. Los títulos se votan al cierre de cada ciclo y se avisan en el tablero de avisos. No hace falta haber terminado el texto para participar: el espacio está pensado como encuentro, no como examen. También circulan recomendaciones y préstamos entre vecinos.
Prepara el orden del día, convoca con al menos una semana de anticipación y deja por escrito cada acuerdo en el acta. Es el frente que ordena las decisiones colectivas y revisa al inicio de cada reunión si lo pactado se cumplió.
Coordina los turnos rotativos del terreno comunitario, cuida el cuaderno común donde se anota lo sembrado y lo cosechado, y acompaña a quienes se acercan por primera vez sin experiencia previa.
Se encarga del sorteo de puestos entre quienes se anotan en la reunión previa y de que la plaza central quede en condiciones al terminar cada sábado por la mañana.
Son el contacto directo para avisos, consultas y propuestas. Recorren su cuadra, acercan inquietudes a la asamblea y devuelven lo que se resolvió, sin intermediarios ni canales paralelos.
Si querés sumar una mano a cualquiera de estos frentes, escribinos a hello@manorroaduc.com o acercate a la próxima reunión abierta. También podés llamar al +54 11 4919-3561.
Manor Road UC existe para que el barrio no dependa de que alguien de afuera organice las cosas. La idea es simple: si hay ganas de hacer un taller, una huerta o una feria, se propone en la asamblea y se arma entre quienes quieran sumarse. Nada se decide a puertas cerradas.
Las asambleas se convocan con al menos una semana de anticipación, el orden del día se publica en el tablero y los acuerdos quedan registrados en acta. La huerta urbana ocupa un terreno comunitario que se trabaja en turnos rotativos durante todo el año, con registro en un cuaderno común y acompañamiento de vecinos con más recorrido. Cada actividad se sostiene con manos voluntarias y decisiones colectivas.
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